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Mejora tu salud y coordinación psicomotriz con una actividad apta para cualquier edad y condición física.

El Aikido es un arte marcial no violento japonés, con origen en técnicas de escuelas de lucha de esgrima japonesa, de lanza, de defensa con mano vacía, de ju-jutsu, entre otras. A diferencia de otras artes marciales, no busca obtener la victoria a toda costa y de una forma contundente, sino que persigue la defensa y la resolución del conflicto causando el menor daño posible (o ninguno) al adversario o atacante.

La finalidad del Aikido, antes que la competición, es favorecer la comunicación y descubrir los mecanismos de la armonía, manteniendo la mente en calma. Considera que la agresión no es controlable a través de la agresión, puesto que solo genera más resistencia. Por eso, en vez de resistir a la fuerza física de un ataque, acepta el movimiento del adversario y lo aprovecha en su beneficio.

El Aikido se entrena en el dojo y se practica en la vida.

Maestro Saotome

Sensei

Rafael Madrid

5º Dan por la Aikikai del Hombu Dojo de Tokyo (Japón) y 5º Dan federativo por la RFEJYDA del Consejo Superior de Deportes. Comenzó la práctica del Aikido en el año 1996 en Granada de la mano del maestro José Jiménez Ramírez en el Club Bambú y terminó de formarse de la mano de los maestros nacionales Jorge Guillén y Pepe Jesús García. Asiste a numerosos seminarios nacionales e internacionales con maestros preferentemente de la línea Aikikai, Endo Seishiro, Franck Noël, Christian Tissier, Bruno Zanotti, Héctor Flores, Kaname Ariga… Así como con  maestros del Hombu Dojo con ocasión de sus viajes a Japón. Imparte clases desde el año 2006, hasta la actualidad.

Antonio del Águila

3ºDan por la Aikikai del Hombu Dojo de Tokyo (Japón) y 2º Dan federativo por la RFEJYDA del Consejo Superior de Deportes. Comenzó la práctica del Aikido en el año 1996 en Almería en el Club Central y terminó de formarse de la mano de los maestros nacionales Jorge Guillén y Rafael Madrid. Asiste a numerosos seminarios nacionales e internacionales con maestros preferentemente de la línea Aikikai, Endo Seishiro, Franck Noël, Bruno Zanotti, Kaname Ariga… Así como con los maestros del Hombu Dojo con ocasión de sus viajes a Japón. Imparte clases desde el año 2011, hasta la actualidad.

El Desarrollo de las Clases

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Todas las sesiones comienzan con trabajos respiratorios y de conexión, toma de consciencia corporal y preparación física para el esfuerzo (calentamiento).

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Las clases son prácticas, utilizando métodos japoneses de enseñanza adaptados a la cultura occidental, donde prima la demostración por parte del profesor y la imitación y repetición por parte de los alumnos.

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El desarrollo de las sesiones requiere la realización de ejercicios en los que se intercambian contactos físicos entre los participantes, golpes y proyecciones al suelo (tatami) que voluntariamente deben ser aceptados por los practicantes.

¿Qué necesitas?

Ropa deportiva (imprescindible pantalón que cubra las rodillas), preferiblemente kimono de artes marciales o chándal.

¿Puedo practicarlo?

 Cualquier persona de cualquier edad puede practicar aikido. Aunque si el practicante tiene un problema de salud debe ser comunicado y valorado por los monitores.

¿Preparado para probar tu primera clase gratis?

¡Ven e iníciate con nosotros!

Horario de las clases de Aikido en Almería

A tener en cuenta...

  1. Al entrar al Dôjô: Debes tener puesto el keikogi y obi atado apropiadamente al entrar al dôjô. Una vez en el interior del tatami realiza de pie un saludo a la fotografía de Ô-Sensei (ritsurei). Dirígete a la esquina del tatami y arrodíllate saludando de nuevo al kamiza a la fotografia de Ô-Sensei (zarei). Aquellos que sean yudansha llevarán puesto también el hakama antes de entrar en el tatami.
  2. El saludo: Quédate sentado sobre tus talones. Sitúa las manos izquierda y derecha en el tatami justo enfrente de ti, formando con los pulgares y con los dedos índices un triángulo.
  3. Al entrar el Maestro: Cuando el Sensei o el Instructor entren al dôjô todos los miembros deberán estar sentados formando una línea frente a la fotografía de Ô-Sensei. Los alumnos de mayor graduación estarán sentados normalmente a la derecha, sin embargo, cuando la entrada al dôjô sea por un lateral se sentarán al lado opuesto, es decir, en la parte más interior.
  4. Limpieza: La limpieza del dôjô es muy importante. Cinco minutos de cada alumno antes y después de practicar diariamente ayudan a mantener el dôjô en condiciones limpias y aseadas.
  5. Al empezar la clase: Todos saludarán con el Sensei a la fotografía de Ô-Sensei, luego el Sensei devolverá el saludo al resto del dôjô, diciendo”Onegaishimas(u)” (por favor-enséñame). Después seguiremos con los ejercicios de calentamiento.
  6. Durante la clase: Saluda a tu compañero cuando empieces y termines una práctica con él (diciendo de nuevo “Onegaishimas(u)”). Si el instructor te enseña a ti o a tu compañero de forma individual, es apropiado que lo saludes cuando concluya la explicación. Mientras el instructor esté practicando con tu compañero, espera atento sentado en seiza.
  7. El atuendo: Asegúrese de que tu obi y keikogi estén colocados apropiadamente durante la práctica. Si se te afloja el obi o se te sale la chaqueta, arréglatelos sentados y generalmente mirando hacia el exterior del tatami.
  8. Entrar y salir del tatami: Si llegas tarde a clase o vas a salir antes, espera antes de entrar o salir del dojo hasta que el instructor no esté haciendo ninguna demostración. Espera aun lado del tatami a que el  Sensei te de permiso para poder entrar. Realiza el saludo apropiado. Cuando debas salir antes de tiempo, pide permiso al Sensei para dejar la clase. Haz un saludo antes de salir del tatami.
  9. Al finalizar la clase: Cuando el Sensei indique que ha finalizado la clase, todos deberán situarse formando una línea recta, frente al Sensei. Una vez que estén todos sentados deberán saludar con el Sensei diciendo “Dômo arigatô gozaimashita” (muchas gracias – por haberme enseñado). Permitir siempre que el Sensei salga primero del tatami. Es adecuado también saludar al último compañero con el que se ha practicado en señal de agradecimiento a la totalidad de los compañeros.
  10. Al salir del dôjô: Realiza los saludos (zarei – ritsurei) de forma inversa a como la hiciste al entrar en el tatami.
  11. Calzado: Llevar zori (chanclas) para acudir al tatami o cuando se retira uno de él, evitar andar descalzo fuera del tatami o con calzado dentro.
  12. Higiene: Lava tu keikogi como mínimo una vez por semana. Dóblalo bien y guárdalo en buen estado. También asegúrate de que las uñas de los pies y manos están cortadas adecuadamente y si tienes pelo largo, sujétalo apropiadamente. Debes cuidarte de tener una buena higiene e imagen.
  13. No llevar nunca durante la práctica anillos, collares, pulseras o cualquier otro tipo de objetos metálicos, puede ser peligroso para nuestro compañero o para nosotros mismos.
  14. No consumir nunca dentro del tatami ni bebida ni comida, si se bebe agua, hacerlo siempre fuera del tatami.
  15. Respeto: Desde que se entra en el dôjô no se hablará en voz alta o a gritos y se utilizará un lenguaje adecuado. Respetaremos a otras personas que ya estén practicando, guardando silencio. Si vamos acompañados al dôjô por personas que quieren observar la práctica, se les indicará que deben guardar silencio, especialmente cuando el maestro esté explicando.
  1. El Aikidô representa un inmenso sistema. Una esencial parte de este sistema es el aspecto de arte marcial.
  2. Durante la práctica obedece al instructor y nunca hagas el período de práctica como una prueba de fuerza.
  3. Esto permite una mayor facilidad en la iniciación de la práctica del Aikidô. Los practicantes únicamente deben seguir las instrucciones, entonces se convertirán en cautos y por tanto se podrán proteger a sí mismos de otros.
  4. Trabajar con un compañero no será un conflicto de energías. Cuando el uke y el tori en todas las técnicas se muevan a partir del centro o Seika Tanden se convertirán los dos en un mismo movimiento controlado, en pura acción.
  5. El Aikidô es un budô psíquico que acompañará a la mejora de la personalidad y del  crecimiento mental.
  6. Practicar todo el tiempo sintiendo una agradable respiración.
  7. Conocer al agresor puede proporcionar ventajas. El estudiante de Aikidô debe buscar y desarrollar el control del oponente evitando daños o lesiones.
  8. La enseñanza de tu instructor constituye solamente una pequeña fracción de la que aprenderás. La maestría de cada movimiento dependerá completamente de tu tiempo de práctica.
  9. El propósito del Aikidô es educar al cuerpo y la mente para hacer un ser humano verdadero.

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